El hielo tintinea en el vaso de vodka tonic, cero puntos, de mi amiga. Yo, olvidándome del Dr. Lanz con un ron con Coca-Cola, la ayudo con su guayabo. Es que el tipo al que "se la estaba dando" durante los últimos dos meses se mudó de país sin el más mínimo remordimiento. En medio de un drama, que sólo podría ser interpretado por Lupita Ferrer en sus años mozos, me dice: "es que yo lo amo".
Quiero golpearla mientras le digo: ¡Coño, sólo te lo estabas tirando para olvidarte del anterior, a quien tampoco amabas, y que te dejó para salir del ropero". Mientras luchaba contra mis más violentos impulsos tuve una revelación, entendí de golpe por qué la mayoría de las mujeres no pueden manejar el sexo incidental, por qué se obsesionan, persiguen y sufren por un "peor es nada".
No es que busquemos al príncipe azul, el amor rosa y todas esas tonterías. Es algo más básico y más poderoso, ES SIMPLEMENTE EGO.
Toda mujer quiere ser inolvidable para el hombre con quien está, aunque sea para una tiradita. Nos fascina que no puedan resistirse a nuestros encantos, A nuestras habilidades en la cama, a nuestra aguda mente y brillante conversación, queremos que piensen en nosotras hasta la tortura. Cuando no ocurre, nos volvemos locas y como somos ejecutivas arrechísimas entrenadas para perseguir el éxito nos obsesionamos, no aceptamos que la presa se nos escape y hacemos cualquier cosa para demostrarle el sujeto su error. En ese momento nacen las "grandes arrastradas", que cuando damos a la presa por perdida nos averguenza admitir.
Amamos que nos den flores, regalos, nos dejen notitas o mensajes en el celular no porque seamos unas románticas balurdas, sino por lo que esas acciones significan: Para que esos cavernícolas hagan algo de ese calibre, es que nos piensan que jode y eso es, a fin de cuenta, lo que nos complace.
Si lo dudan piensen en lo que se esconde detrás de las frases: "quiero un hombre detallista" o "quiero un hombre que me valore". ¡Puro ego disfrazado de palabras desgastadas!...quieres un hombre que siempre esté pensando en ti y que crea que nos hay nadie más arrecha que tu sobre la faz de la tierra.
Miro a mis amigas casadas; a esas que me llaman solterona, cínica o ambas inclusive, como si yo no conociera sus más grandes arrastres; y me doy cuenta que terminaron dándole el sí no al cavernícola que las volvió locas y obsesivas; no al que se las tiraba rico, desaparecía y las ignoraba hasta por el messenger; no al que perseguían hasta en otro continente, avión y visa de por medio. Se casaron con el que siempre les alimentó el ego, con el que no les gustaba mucho al principio pero que siempre estuvo allí para hacerlas sentir inolvidables.
La verdad estuvo siempre en la voz de Nat King Cole: "That´s why darling, it´s incredible...that someone so unforgettable... THINKS THAT I AM, UNFORGETTABLE TOO...
No hay comentarios:
Publicar un comentario